Historias reales: el pacto de las 10:10
Laura programó alarmas a las 10:10 y 15:10. En tres semanas, dejó de llevar analgésicos en el bolso. Su ritual: tres respiraciones, diez sentadillas, veinte segundos de estiramiento cervical. Hoy invita a sus colegas a unirse.
Historias reales: el pacto de las 10:10
Un grupo distribuido en tres países acordó un bloque común de 10 minutos. Hicieron flexiones inclinadas, zancadas estáticas y estiramientos. Notaron menos bostezos en reuniones y más ideas frescas. Comparten clips cortos para motivarse diariamente.