Historias reales, resultados que inspiran
Entre audiencias, caminaba cinco minutos por el pasillo repitiendo tres veces al día. Tras un mes, reportó menos ansiedad, mejor sueño y subió dos pisos sin pausa. ¿Tú dónde sumarías tus minutos?
Historias reales, resultados que inspiran
Cargó una mochila con libros para remos y sentadillas durante descansos. Ocho semanas después, mejoró postura y dejó de sufrir dolor de cuello. Comparte qué objeto cotidiano podrías convertir en herramienta de fuerza.